En contabilidad, un crédito es un asiento que disminuye el valor de los activos o aumenta el de los pasivos. Al registrar cualquier transacción financiera, el crédito aparece a la derecha y el débito a la izquierda de la cuenta. Por ejemplo, si se compran bienes a crédito, estos se sumarán al activo de la empresa como un aumento en el inventario por ese monto.
Tipos de crédito
Existen dos tipos de créditos: garantizados y no garantizados. Los créditos garantizados se otorgan a cambio de una garantía (cualquier bien de valor), que se devuelve al prestatario una vez que se haya reembolsado el importe del préstamo.
Los créditos sin garantía son aquellos que se otorgan sin exigir ningún tipo de aval al prestatario. Estos créditos representan un mayor riesgo para los prestamistas y, por lo tanto, conllevan tasas de interés excesivamente altas para los prestatarios.